Las ensaladas de pasta son una buena opción de comida ligera y saludable ya sea como plato único o como acompañamiento.

Es ideal combinarlas con alimentos como las verduras, hortalizas, legumbres … si las verduras son crudas, mucho mejor, ya que tienen muchas más propiedades. Por eso son tan prácticas ya que nos permite mezclar en un solo plato ingredientes muy nutritivos.

El mejor momento de comerlas? El mediodía, ya que la pasta contiene hidratos de carbono que digerimos mejor en este momento del día.

Ingredientes:

· 1 paquete de macarrones 8 verduras Casa Amella

· 1 aguacate

· 1 tomate de ensalada maduro

· 1 cebolleta

· 1 lata de atún

· Aceitunas negras del Bajo Aragón Casa Amella

· orégano

 

Preparación:

  1. Ponemos a cocer la pasta en una olla llena de agua con una pizca de sal, durante 10-12 minutos.
  2. Mientras, empezamos a cortar la cebolla en cuadraditos pequeños y el tomate y el aguacate en dados.
  3. Cuando la pasta ya esté cocida y queremos que quede «al dente» escurrimos enseguida el agua de cocción pero no la ponemos bajo el agua fría porque pierde textura y queda lisa y demasiado blanda. Para que no se pegue lo que tenemos que hacer es aliñarla con un poco de aceite.
  4. Esparcimos un puñado de orégano y añadimos la cebolla, el tomate y el aguacate que ya tenemos cortados y una o dos latas de atún, al gusto.
  5. Para terminar os recomendamos cambiar las aceitunas rellenas de anchoa por las aceitunas negras del Bajo Aragón, que le dan un sabor y un toque más original.

Observaciones:

A la pasta de colores sólo utilizamos verduras naturales deshidratadas. No utilizamos ningún tipo de conservante ni colorante. Estas 8 verduras son: espinacas, perejil, pimentón, cúrcuma, remolacha, alga espirulina, tomate y zanahoria.

La principal diferencia respecto a las otras pastas tradicionales que se encuentran en el mercado es que la que elaboramos nosotros se seca lentamente a baja temperatura. Nuestra pasta reposa en los secaderos entre 24 y 30 horas, en cambio, los grandes fabricantes secan la pasta a alta temperatura en 4 horas.

El secado lento prácticamente no altera las propiedades del producto, manteniendo el nivel y la calidad de las proteínas que hacen que la pasta quede aldente. Secando lentamente obtenemos una textura después de la cocción muy similar a la de la pasta fresca. Se puede saborear mejor su sabor. Nuestra pasta se puede comer sólo añadiendo un chorro de aceite, sin utilizar ninguna salsa.